El setenta por ciento de una película sale por este
Los mejores altavoces de canal central de 2026
El diálogo vive en el canal central, y por eso un sistema desequilibrado con un central flojo suena peor que un buen par de altavoces estéreo. Dos números publicados importan aquí más que en ningún otro sitio: la sensibilidad, en dB a 1 W y 1 m, que dice a qué volumen toca el altavoz con un amplificador dado, y la impedancia, cuya cifra nominal esconde un mínimo que a algunos receptores no les gusta. La tercera consideración no es un número: la coherencia tímbrica. Un central de la misma gama que el par frontal comparte sus altavoces y su filtro, y una voz que se desplaza por la pantalla sigue siendo la misma voz. Por último, la limitación práctica que decide la mayoría de las compras: el fondo y la altura del mueble, porque el altavoz tiene que caber bajo un televisor sin tapar su ventana de infrarrojos. Comparamos sensibilidad e impedancia declaradas, disposición de vías, respuesta en frecuencia publicada, dimensiones del mueble y compatibilidad de gama.